viernes, 11 de diciembre de 2009

The History. Parte 3

Los rayos de sol nublaron mi vista, giré para seguir durmiendo 2 o quizás 3 horas más, estaba en el lugar que tenia que estar, eso supongo. Cuando volteé, allí estaba ayelén también, la reconocí por su pelo: negro medio azulado y algo quemado. Pronto sentí una lengua sobre mi panza… eso fue muy aterrador… en tan solo pensar que podrían ser esos hinchas del Manchester…
Hice carpita con la mano y miré hacia mi panza, no… solo era un perr… UN PERRO ¡que se supone que hacia un perro en nuestra habitación! Me levanté lo más rápido que pude y un chorro de agua salio disparando directamente a mi cara. No era un caño roto, era simplemente un aspersor… y eso se debia a que me encontraba durmiendo en el patio de alguna persona cualquiera.
Desperté ayelén lo más rápido que pude:
-¿Qué? ¿Cómo? No te vayaaas Dave Grohl… nooo…- fueron sus palabras, seguramente estaba todavía en sueños, o quizás todavía borracha.
-Ayeee… ¡nos metimos en el patio de la casa de alguien que no conocemos!- le dije sacudiéndola de un lado a otro.
-No importa… el pagó por hora… Oficial… Dave no tiene nada que ver en esto.- me dijo… era en vano despertarla… estaba en otras de sus fantasías con Nirvana, me alegra q no haya sido Kurt, esta vez, el protagonista ya que la última vez se despertó sonámbula buscando a Bean Cobain.
Yo, media parte de aye dormida y media parte de aye lúcida, partimos lo más rápido que pudimos de aquel patio, al que llegamos misteriosamente.
Caminando de nuevo al rayo del sol, por la vereda de un barriecito del Manchester, nos encontrábamos nuevamente perdidas. Para matar el aburrimiento empezamos a fantasear.
-¿Qué le dirías a Damon Albarn si lo ves en este preciso momento?- le pregunté a ayelén.
-Uhh… le diria tantas cosas… pero principalmente que lo amo… que es mi esposo (¿) y que me hace muy feliz- me respondió, y cierto brillo apareció en sus ojos.
-Aiii aye, sonás como esas blureras del foro. O peor, como las pibas que se creen que porque idolatran todo el dia a su ídolo él las va amar- le respondí, con mi toque cruel y realista que suelo tener, borrando la sonrisa de la cara de ayelén.
Por fin nuestros muchos tantos años (¿) de estudiar inglés dieron frutos: pudimos hablar con un inglés que no entendió a medias, y nos dijo mas o menos como llegar al hotel. -¿Qué inglés buena onda, no?- me dijo aye.
-Si… algo realmente raro en los ingleses- le respondi.
Me miró con esos ojos, yo conocía perfectamente esa mirada de “te mataría, pero sos mi amiga”:
-Ehh disculpame, pero si hay algo que los ingleses no son es ASQUEROSOS o GROSEROS. Fijate en Malcolm McDowell, en Damon Albarn- y al pronunciar ese nombre, nuevamente se le llenaron los ojos de brillo.
-También fijate en el conductor del micro ese, en los hinchas del Manchester, incluso en Noel y Liam Gallagher- le contesté, reseca.
Me miró con sus ojos fulminantes, me dio la espalda y tomó una fotografía a un edificio.
Finalmente llegamos al hotel. Entramos, nos sacamos nuestras zapatillas y ayelén vio sus pies:
-No puedo creerlo.. estoy llena de ampollas- me dijo, horrorizada.
-No te quejes, lo bueno es que llegamos- le respondi tirándome a dormir a una de las camas.
-¿Cómo? ¿Eso quiere decir que no vamos a ir a explorar?- me dijo desilusionada.
-Disculpame… no sé si vos sos conciente de que desde que llegamos no paramos de caminar, nos emborrachamos con unos hinchas del Manchester City y que además de eso, despertamos en el parque de una casa que no conocemos…- dije, metiéndome adentro de las sábanas… Ahh esa sensación placentera de las sábanas fresquitas en verano… - Además, ¿Qué querés investigar en un hotel?- agregué – No hay nada de paranormal en él-
-¿Y? Si no querés venir conmigo… me lo decís, no tengo problema, pero no inventes excusas tontas- me dijo, sacando su cámara de fotos del estuche. Era increíble, esa cámara de fotos había sobrevivido todo lo que pasamos hasta ahora.
Me di vuelta, me enrollé en las sábanas fresquitas y me dormí.
Ayelén pegó un portazo y se fue a “investigar” el hotel con su cámara de fotos inseparable e “irrompible”.
Como ya dije, el hotel era un hotel 2 estrellas, por lo tanto todo en él era vulgar: la decoración, la limpieza, todo.
Empezó a sacar fotos en la planta baja: al personal de limpieza, al matafuegos sin contenido alguno, a la calle. Luego decidió ascender a la planta alta. En el camino prefirió tomar el ascensor, estaba cansada de caminar.
Junto a ella sube un chico de mas o menos 17 años: ojos negros, cabello claro, ropa algo “desarreglada” y por sobre todo, una mochila de Gorillaz.
Ayelén miró emocionada la mochila, ella tenía una igual en la habitación.
-A mi también me gusta Gorillaz- gritó, casi emocionada.
-¿Ehh? Ahhh jajaja si… son una de mis bandas favoritas- respondio el chico, sonriendo con esa sonrisa compradora, que tienen todos los ingleses.
-Soy ayelén- le dijo ella.
-Yo soy Paul Winster- contestó el chico –Entonces… ¿Vos también venís por la convención?- interrogó él.
-Emm… ¿Qué convención?- respondió aye, perdida.
-Ajajajaja… que raro que no lo sepas… Siempre se realiza una convención de arte contemporáneo, acá, en Manchester. Y ahora los artistas invitados son Gorillaz-. Respondió él con total naturalidad.
Ayelén volvió abrir sus ojos bien grandes.
-¿¿¿¿QUEEEEEEEEE????- gritó, emocionada, mucho más que anteriormente.
-Ehh… si… van a estar todos ahí… en especial Jamie, amo su arte- dijo el muchacho, con total naturalidad.
-Para, para… cuando decís todos… también decis… ¿DAMON?- preguntó, casi a punto de llorar.
-Si, si… el tambien jajaa- contestó.
Ayelén no podía contenerse, esa persona que tanto habia admirado podría estar a tan solo unos metros de distancia de ella.

Flor® (All Right Reserved)

No hay comentarios:

Publicar un comentario