sábado, 12 de diciembre de 2009

The History. Parte 8

Me llevó hasta una puerta grande. Entró sin golpear. Y me dijo que me quedara esperando unos minutos en la puerta. Obedecí… y me quedé ahí… mirando el estudio de enfrente. Había varios empresarios, interesados en comprar los derechos de la imagen de algunos productos de la banda, o algo así parecía. Una sensación de “cable a tierra” invadió mi mente… después de todo, una banda con la que sentís una conexión natural y casi involuntaria, termina siendo una vez más, parte de la gran industria comercial.
“¿Te imaginás lo que gana Jamie?” me pregunté y respondí a mi misma, dentro de mi mente. Era demasiado obvio, que los ingresos de ese hombre alcanzaban para demoler y levantar nuevamente un Big Ben. A propósito, desde acá se veía el Big Ben… “momento… claro que no, ¿No es que está en Londres? Si, si… si está en Londres” me reformulaba una y otra vez en mis pensamientos.
Por fin Jamie sacó media mitad de su cuerpo por la puerta, me agarró de la mano, y me introdujo en aquella habitación. Para mi sorpresa se trataba de un estudio de grabación, extraño, ya que no tenía esa estructura externa tradicional de los estudios de grabación, si bien, adentro se notaba distintivamente de que se trataba.
Me llevó hacia la parte donde se mezclan y se controlan los sonidos. Ahí lo vi. Estaba sentado en una silla de madera de roble vieja, y tocando la guitarra, precisamente pude distinguir de que melodía se trataba… eran los acordes de “Feel Good Inc.” No sé porqué, pero esa canción siempre me había transmitido paz… me hacía acordar a todas esas cosas que en un punto, me daban placer. Me recordaba a Woodstock de 1969, aunque yo nunca estuve ahí realmente. Se levantó y me extendió la mano, con algo de sequedad y aires de altanería, creo que esperaba que yo bese su mano, como hacían en Europa con los antiguos reyes, o algo así. Agité su mano, tenía una fuerza increíble, obviamente se debía a todas las cosas que come… (¿)
En realidad, estaba comiendo algo precisamente, creo que era un apio… “¿Apio? No puedo creerlo… es vegetariano y aún así engorda… Aunque… ¿Es vegetariano?” reflexioné nuevamente para mis adentros.
Me miró de arriba hacia abajo, pero no con esa mirada que pone la gente cuando realmente le caes bien… sino con observando tratando de encontrar algún defecto, con esos ojos celestes-azules que siempre me pudieron… (Y que nunca se lo dije a aye, bueno más bien si, pero no precisamente con palabras (¿)) Era esa mirada que yo ya había visto anteriormente en algunas entrevistas, cuando algo no le agrada, cuando no quiere estar en ese lugar, cuando se siente incómodo o quizás, algo intimidado, era ESA mirada.
Aparentemente, Jamie ya le había hablado sobre mí, porque no preguntó quien era ni menos.
-¿Cómo estás?- me dijo, seco.
-Bien, bien- respondí, tratando de ser lo más amable posible, intentando caerle bien.
Jamie y él hablaron por unos segundos ahí, mientras yo me sentía como en una especie de “Disney World” mirando todos los gráficos y demos de gorillaz que había sobre una gran mesa.
De repente, se escucharon gritos desde la entrada.
-¿¡Cómo que no puedo entrar!? Ahhh ahora entiendo… ¿Está secuestrada verdad? ¿¡Verdad!?- decía una voz, que aparentemente parecía luchar con el Gorila de seguridad.
-Te voy a pedir que te retires… o utilizaré mis derechos de brutalidad policíaca- dijo el tipo eso, tratando de hacerse, nuevamente, esos agentes de película.
Es decir ¿De dónde sacó “Policíaca”? Él no es policía, es solamente un guardia de seguridad… y encima trabaja para MI chico… un minuto… ¿Jamie era MIO? Eso sería fantástico, si fuera MIO, ese guardia ya no estaría más ahí
-¡¡¡Esto está totalmente en contra de los derechos de la mujer!!! Ah, pero no va a quedar asi, eh… ya van a ver… ya van a ver… no pueden tenerla prisionera por siempre- decía esa voz… que reconocí de inmediato.
Salí caminando aceleradamente, para ir a buscarla. Era obvio, que se trataba de ELLA (¿) Es decir, de Ayelén… Su voz me hacía acordar mucho a la mía, era casi irritante por momentos, la mayoría de ellos cuando gritaba o se enojaba. Además, era muy feminista en ese sentido, ella era una de las personas que luchaban para que las mujeres tengan los mismo derechos que los hombres.
Llegué hasta la puerta. Ahí estaba, patoteando “haciéndose la mala”, como dirían por ahí. Me miró y dijo al gorila:
-Ahh ahh ¿Viste? ¿Viste? Yo puedo entrar acá cuando se me cante- haciéndose la altanera, cosa que no le salía muy bien.
El gorila me miró con cara de desprecio y un gesto osco, era obvio que no se bancaba que yo estuviera ahí… pero bueno, yo no estaba ahí por él… estaba por lo MIO, si es que era mio…
Una vez que ayelén entró… me sorprendió descubrir que Jamie no venía atrás mío, es más… ni siquiera había salido del estudio de grabación. Ahí es cuando entendí, ese Damon no me soportaba y Jamie, era un dominado… (¿)
Llegamos hasta el estudio de grabación, donde habían permanecido estos dos muchachos (¿). Y pasó lo que no quería que pasara, Ayelén se quedó mirándolos con una gran cara de sorprendida… Era demasiado predecible que iba a pasar eso, aunque yo no quiera… y ellos se dieron cuenta de la reacción de Ayelén… cosa que les aumentó más el ego y los aires de superioridad.


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